Decálogo de criterios e indicadores de calidad

Uno de los principales apartados/documentos de una revista científica, junto con el de Fortalezas, es el de Criterios e indicadores de calidad. En este apartado se deben describir las características y fortalezas que tiene una revista con respecto a su gestión editorial, y es el seguimiento de estos criterios declarados lo que garantizará una buena praxis y una gestión transparente del proceso editorial.

En la web de la revista Comunicar presentamos un enlace a nuestro decálogo de criterios de calidad donde podemos ver que el primero de ellos, Impacto y prestigio, se refiere al posicionamiento de la revista en las principales bases de datos nacionales e internacionales, plataformas de evaluación de publicaciones, directorios selectivos, bases de datos bibliográficas, hemerotecas selectivas, portales especializados y catálogos de bibliotecas de todo el mundo. Es por eso que en este punto toda revista que aspire a un alto estándar de calidad debería mostrar todo lo relacionado con su impacto y prestigio.

criterios de calidadComo segundo punto, Visibilidad y acceso, se tendría que enunciar el seguimiento de una política editorial de acceso al conocimiento abierto y compartido. La disponibilidad de los artículos en distintos idiomas y de forma gratuita. La web de la revista debería tener versiones en varios idiomas y su visibilidad se debe potenciar mediante distintas formas de acceso (ePub, pdf, html, xml, etc.) además de tener presencia activa en redes sociales académicas y genéricas

Un tercer aspecto sería el de Puntualidad y seriedad donde se expondría cómo se garantiza la periodicidad de publicación de la revista, así como los tiempos destinados a las fases de estimación/desestimación de manuscritos, la fase de evaluación para su rechazo o aceptación, así como las de edición de los textos en preprint y publicación de los artículos online e impresos. Con la publicación de estos tiempos el autor puede seguir la puntualidad de las diferentes partes del proceso y se garantizará un eficiente flujo de los manuscritos.

En el apartado de Rigor del proceso las revistas tienen que atestiguar un riguroso y transparente proceso de revisión por pares, a través de un Consejo internacional de revisores, que garantice un riguroso proceso de revisiones ciegas por parte de expertos en la temática de los manuscritos propuestos.

Un quinto criterio a tener en cuenta es el de Ética y compromiso donde se presentará el código ético de la revista que garantice los derechos y deberes de toda la comunidad científica de la revista, es decir, autores, revisores y editores. Se recomienda que esté basado en el Comité Internacional de Ética de Publicaciones (COPE) que regula los compromisos que adquieren los miembros de la comunidad científica.

En el criterio Gestión editorial se tiene que garantizar la calidad del proceso editorial y su pulcritud basada en el trabajo de revisores, departamentos estilísticos y de traducción, maquetación profesional y la adaptación a los distintos formatos de edición online. Todo el proceso editorial tiene que ser serio y riguroso, transparente para el autor en todo el proceso y explicado al detalle con documentos: normativa, chequeo previo, formato de envío, normas de citación, carta de presentación, protocolos de revisiones, etc.

Otro apartado a considerar es el de Comunidad científica, donde la revista muestre su comunidad científica de autores y revisores además de los distintos equipos que la conforman y que velan por la máxima calidad científica, estilística, formal y ética del proceso editorial: Consejo Editorial, Comité Científico, Consejo Internacional de Revisores, Consejo de Redacción y Consejo Técnico.

Un octavo punto a considerar sería el de Tecnologías emergentes, donde se indicaría la adecuación continua de la revista al avance de las tecnologías emergentes. Esta adecuación implicará una adaptación continua mediante el ajuste y flexibilización de los formatos, la actualización de los modelos de comunicación con los autores y el uso de plataformas para la gestión editorial.

El noveno indicador Originalidad en el proceso se refiere a la originalidad de los manuscritos presentados lo que se puede garantizar con la utilización de controles de plagio utilizando un programa profesional para revistas científicas (CrossCheck) e indicando, de manera clara en la normativa para autores de la revista, que el plagio o el autoplagio es motivo automático para el rechazo de un artículo y que se realiza una lectura de los resultados en porcentajes que salen del programa no solo “cuantitativa” sino también “cualitativa”

Como último punto de este decálogo nos gustaría destacar la frase El autor como máxima ya que entendemos que el autor debe ser la figura fundamental de todo el proceso de publicación. En Comunicar, tal y como se indica en nuestros Criterios de calidad, sobre todos los artículos publicados se ofrece información de cómo citarlo, su actualización web (Crossmark), los apoyos internacionales que ha recibido (FundRef), datos estadísticos, fuentes primarias hipervinculadas, métricas de impacto (PlumX, Dimensions), etc.

Normas, normas, normas

Aunque el título de este post pueda parecer repetitivo, que lo es, nuestra intención es enfatizar la importancia que le concedemos a este apartado de la gestión editorial. Son muchas las razones que justifican que las revistas científicas cuenten con distintos apartados normativos que estén lo suficientemente pormenorizados. Expondremos estas razones desde tres perspectivas distintas: autores, editores y revisores.

libro con lupaDesde la perspectiva de los autores (recordemos la necesidad y conveniencia de que como editores nos pongamos en el lugar del autor) y siguiendo uno de nuestros criterios de calidad “El autor como máxima”, los autores agradecen (agradecemos ya que la mayoría de los editores también somos autores por lo que no nos resulta difícil ponernos en su lugar) que cuando vayan a someter a evaluación el resultado de sus investigaciones, siguiendo las “Normas para autores” de nuestra revista, el porcentaje de ambigüedad sea mínimo o no exista. Para que esto ocurra, previamente, a la hora de redactar el manuscrito tienen que conocer una serie de aspectos que es necesario que la normativa recoja de forma clara y pormenorizada, los principales son:

– La temática de la revista, su número de publicaciones anuales, así como el número de manuscritos de cada número. La existencia o no de secciones -Dossier (Monográfico) y Caleidoscopio (Miscelánea)- y el número de artículos que se puede publicar en cada una

– Información sobre el proceso editorial y el “flujo” de correo con autores (recepción, desestimación, envío de los informes de evaluación científica, envío de prueba de imprenta para su corrección ortotipográfica, etc.)

– Información clara, en número de días, sobre los tiempos de recepción, revisión y publicación

– La forma en la que se realizará el proceso de revisión de sus artículos y en base a qué “protocolo de revisión”

– El tipo de aportaciones que se pueden enviar (Investigaciones, Informes, Estudios, Propuestas, Revisiones, etc.)

– La extensión del título (en caracteres con espacios) y cómo debe estar redactado

– La extensión, mínima y máxima del texto (tanto en su versión española como inglesa)

– El número máximo de autores permitido

– La estructura y epígrafes del manuscrito, así como su forma de su numeración

– El tipo de: letra, interlineado, justificación, márgenes, etc. así como el uso, o no uso, de subrayados y negritas

– El modo de presentar las tablas y figuras (tablas y gráficos en 3D, normativa APA, etc.), cómo se confeccionarán y su número máximo (insistiendo en la conveniencia de utilizar la plataforma Figshare (http://figshare.com) para subir el material complementario que, por motivos de formato o tamaño, no se pueda insertar en los artículos)

– La normativa de referencia que se utiliza (APA 7, Chicago…), la necesidad de que aparezca el DOI en todas las citas que lo tengan y la utilización de acortadores para las direcciones web (a excepción de los DOI)

– El total de documentos que se debe subir (Presentación, manuscrito anonimizado, ideas clave, etc.)

Los autores agradecen también (y a los editores les facilita la labor) que todos estos puntos puedan ser revisados mediante una tabla de “Chequeo previo” que les permita cerciorarse, antes del envío, de que han seguido la normativa requerida por la revista

Desde la perspectiva de los editores podríamos exponer muchas razones que avalan la necesidad de una normativa clara, pero, de momento y por cuestión de espacio, solo mencionaremos dos:

– La responsabilidad del artículo -a la hora de su difusión y aumento de visibilidad e impacto- no solo es de los autores sino también del equipo editorial. Si se pretende que los manuscritos alcancen visibilidad e impacto, estos deben de seguir una serie de estándares: concreción del título, calidad del resumen, emergencia de la temática, extensión, estructura, número de palabras clave, referencias, etc. que los editores deben controlar por lo que la normativa ayuda, entre otros muchos aspectos, a definir una línea editorial clara.

– En el flujo de correspondencia con los autores, sobre todo en el caso de que el articulo sea desestimado o rechazado, ayuda bastante en la labor editorial el contar con una normativa clara a la hora de dar respuesta a las quejas que estas decisiones suscitan.

Igualmente son muchas las razones desde la perspectiva de los revisores, pero nos vamos a queda con una:

Tenemos que trasladar una idea clara de lo que se pretende que evalúen nuestros revisores, qué valor deben dar a cada apartado y aspecto, qué tipo de lenguaje debe ser utilizado en las revisiones… y esto solo será posible si nuestra normativa es clara y ponemos a su disposición un “Protocolo de revisión de manuscritos”, en nuestra opinión con aspectos cuantitativos y cualitativos, que también sea claro y fácil de cumplimentar.

Para terminar, queremos resaltar que, en nuestra opinión, el hecho de que una revista científica cuente con una normativa clara y suficientemente pormenorizada, se convierte en uno de los principales criterios de calidad de esta pues ayuda a garantizar otra serie de criterios como son la “Puntualidad y seriedad”, el “Rigor en el proceso”, la “Ética y el compromiso”, la “Calidad del Proceso editorial” y la consideración del “Autor como máxima”.